Es tan fácil perder la cabeza,y hacer que los demás la pierdan. Hay miles miles de cosas que nos van a fastidiar hasta nuestro lecho de muerte, se imaginan si hiciéramos pucherito por todas? Vamos, que la vida no merece nos preocupemos demasiado, por ver lo malo de las cosas , ya sea por precavidos o realistas, nos perdemos de la mejor parte. A los porrazos se aprende dicen, que se le va hacer? somos unos pretenciosos si creemos llegar a viejos sabiendo todo sin habernos equivocado o darnos la cabeza contra la pared sin ver injusticias, sin sufrirlas o provocarlas. Sin haber sentido el vértigo de haberlo dejado todo para nada. No digo que dejemos que las cosas pasen y que todos se maten, no, digo darle la importancia que merecen nada mas. Como saber cual merecidos de nuestra atención son? viendo como nos afecta, tanto a nosotros como a nuestro entorno. Vale amargarse, sentirse imposible por algo que , como todo es pasajero o terminal, en ambos casos no sirve entregarse a la amargura, ella es una vaga mas.
Si viéramos lo sencillo de vivir, lo fácil que se vuelve respirar.
No somos personas, somos campos de batalla.